NUESTRO HOGAR ES AUSCHWITZ: PRESOS VETERANOS

Posted on 1 enero, 2012

0



(Dos prisioneros del campo de Birkenau -Auschwitz II, el campo de exterminio- se alojan temporalmente en Auschwitz I, el campo de trabajo):

Días encantadores: sin recuentos ni obligaciones. En el campo se pasan el día formando en al plaza, mientras que nosotros nos asomamos tímidamente a las ventanas a contemplar el espectáculo; somos de otro mundo. Ellos nos sonríen y nosotros también lo hacemos: la gente nos dice “Compañeros de Birkenau”, compadeciéndose un poco de nuestro destino miserable y con algo de vergüenza porque el suyo es tan bueno. El paisaje que se ve desde la ventana es bastante bucólico, no se ve el crematorio. La gente está tan enamorada de Auschwitz que dice con orgullo: “Nuestro hogar es Auschwitz”Vista de la entrada principal al campo de Auschwitz: "Arbeit Macht Frei" (El trabajo te hace libre). Auschwitz, Polonia, fecha incierta.

(…) Y estas personas… Sabes, ellos han tenido una terrible escuela en los comienzos del campo; todavía circulan leyendas de aquel tiempo. Pesaban treinta kilos, les pegaban, les sometían a selecciones para la cámara de gas. ¿Entiendes por qué ahora visten ridículas cazadoras entalladas, por qué se contonean al andar y por qué alaban Auschwitz siempre que pueden?

En fin… Paseamos por Birkenweg, con nuestros elegantes trajes de civil. ¡Pero nuestros números tienen seis ceros! Y a nuestro alrededor los hay que tienen el ciento tres mil, el ciento diecinueve mil. ¡Nos desespera tener números tan altos! Se nos acercó alguien que vestía el uniforme a rayas del campo, un veintisiete mil, un número tan antiguo que da vértigo. Un chico joven con la mirada apagada de los grandes onanistas y los andares propios de un animal acechado.

– Compañeros, ¿vosotros de dónde sois?

– De Birkenau, compañero.

– ¿De Birkenau? –Nos miró con desprecio-. ¿Y tenéis este aspecto? Si aquello es terrible… ¿Cómo pudisteis aguantar allí?

Mi amigo Witek, que es alto y un músico excelente, respondió remangándose:

– Bueno, la verdad es que no teníamos piano, pero por lo demás se puede soportar.

El veterano nos miró con los ojos entrecerrados, como si nos observara a través de la niebla:

– Aquí todos tenemos miedo a Birkenau…

(BOROWSKI, Tadeusz: Nuestro hogar es Auschwitz, Alba editores, 2004, pag.20, 24-25)

PREGUNTAS:

  1. En toda la obra de Tadeusz Borowski se hace presente el humor y la ironía con la que trata el tema de los campos de concentración, con la finalidad de resaltar todavía más el dramatismo de las situaciones vividas. A partir de este fragmento, pon ejemplos de este uso de la ironía.
  2. ¿A qué números hace referencia el narrador? ¿Por qué se desespera por el número tan alto que tiene? En ese momento aparece otro recluso con el número veintisiete mil, (lo que despierta la admiración de los visitantes), y cuyo comportamiento con ellos es altivo, ¿por qué ese número veintisiete mil es tan importante?
  3. Explica la siguiente afirmación: En este fragmento la actitud de los reclusos veteranos trata, en parte, de ser justificada por lo que han tenido que sufrir durante tanto tiempo, pero tampoco se libra de la ironía y la crítica por su actitud y comportamiento.
  4. ¿Por qué se tiene miedo a Birkenau?
Anuncios