NUESTRO HOGAR ES AUSCHWITZ: INTENTO DE FUGA

Posted on 2 enero, 2012

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En fin, cuando ya estábamos en el vagón, sacamos todos los clavos de una pared, arrancamos las tablas y nos preparamos para la huída. Pero en el tejado había una ametralladora; mataron en el acto a los tres primeros que saltaron. Un cuarto asomó la cabeza y le metieron una bala en la nuca. Detuvieron el tren inmediatamente. Nosotros nos escondimos en un rincón. ¡Se oyeron chillidos, gritos, un infierno! Nos gritaron: “¡No huyáis!¡Cobardes!¡Nos matarán a todos!”. Y todo tipo de insultos. (…)

(…) Yo estaba sentado entre un montón de personas, al fondo del vagón. Pensé: bien, si me disparan no seré el primero en caer. Hice bien, porque al final nos dispararon. Lanzaron una ráfaga contra la multitud: mataron a dos e hirieron a un tercero en un costado. Después nos ordenaron bajar del vagón sin nuestro equipaje. Pensé: ahora sí que hay que despedirse. (…) Pero allí estaban los SS, apuntándonos con las ametralladoras. Al final seleccionaron a cuatro y al resto nos llevaron a otro vagón. Ahora éramos ciento veinte en el nuevo vagón, incluidos tres muertos y un herido. Estuvimos a punto de asfixiarnos. Hacía tanto calor que del techo del vagón caía agua, del vapor que se había condensado; no exagero. No había ventanas, estaban tapadas con tablas. Gritamos pidiendo aire y agua, pero empezaron a disparar y nos callamos en seguida. Cuando dispararon nos tiramos al suelo y allí nos quedamos el resto del viaje, inertes como cochinillos degollados. Me quité el jersey, después dos camisetas. Mi cuerpo estaba empapado de sudor. Comencé a sangrar por la nariz. Me zumbaban los oídos. Estaba deseando llegar a Oswiecim (Auschwitz), porque significaba aire fresco.

(BOROWSKI, Tadeusz: Nuestro hogar es Auschwitz, Alba editores, 2004, pag. 51-52)

PREGUNTAS:

1. ¿Qué condiciones del transporte de prisioneros hacia los Lager refleja el texto?

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