NUESTRO HOGAR ES AUSCHWITZ: HAMBRE DE VERDAD

Posted on 11 enero, 2012

0



   Pero Beker, un judío viejo, un poco canoso, con cierta predisposición a la melancolía, se tranquiliza. Empieza a mirarme otra vez desde arriba, casi con desdén:

–  ¿Cuánto tiempo llevas en el campo?

–  Mm… unos cuantos meses.

–  Sabes Tadeusz, me caes muy bien –dijo de forma inesperada-, pero tú no sabes lo que es tener hambre de verdad ¿a qué no?

– Depende de lo que se entienda por hambre.

– Hambre de verdad es mirar a un hombre como un simple objeto comestible. Yo he tenido hambre de verdad, ¿entiendes? –Permanezco callado, golpeando de vez en cuando los raíles con la llave, y mirando de forma mecánica a derecha e izquierda por si se acerca el kapo. Beker aprovecha mi silencio para seguir-: Aquel Lager era pequeño… Estaba justo al lado de una carretera. Por el camino pasaba gente bien vestida, mujeres elegantes. Por ejemplo, personas endomingadas que iban a la iglesia. O parejas jóvenes. Más adelante había una aldea, una aldea normal. Allí la gente tenía de todo, a sólo medio kilómetro de donde estábamos. Mientras que nosotros, sólo nabos… ¡En nuestro Lager estábamos a punto de comernos los unos a los otros! ¿Y cómo no iba a matar a los cocineros que cambiaban vodka por mantequilla o cigarrillos por pan? Mi hijo robaba, así que también tuve que matarlo. Yo soy un mozo de equipaje y sé lo que es la vida.

Lo observo con curiosidad, con ojos nuevos.

– ¿Y tú también comías sólo tu ración?

– Eso es otra cosa. Yo era un Lagerältester.

(Tadeusz Borowski, Nuestro hogar es Auschwitz, Alba editores, 2004, pag.80-81)

Nota: El Kapo era un prisionero encargado de la dirección de un grupo de trabajo. Se llamaba lagerältester a los prisioneros veteranos que habían pasado varios años en el campo.

PREGUNTAS:

1. ¿A qué llama Beker “pasar hambre de verdad”?

2. ¿Cómo justifica Beker el castigo que infringió a varios prisioneros? ¿Se aplicaba a sí mismo las mismas medidas? ¿Por qué?

Anuncios