YO FUI ORDENANZA DE LOS SS: EVACUADOS A MAUTHAUSEN

Posted on 18 marzo, 2012

0



El final se acercaba a grandes zancadas y la evacuación de otros campos traía a Mauthausen miles y miles de prisioneros de los que era preciso “ocuparse”. Todo lo cual no les dejaba un minuto libre […]

Trabajábamos haciendo las fichas de los nuevos “pensionarios” por las noches, y sólo disponíamos de breves horas durante el día para dormir. Los nazis habían evacuado el campo de Auschwitz y muchos otros situados en los territorios del Este, al tiempo que vaciaban las cárceles de todas las ciudades que iban perdiendo. Aquella actividad nocturna me permitía poder seguir de cerca nuestros preparativos, y en compañía de nuestro jefe clandestino Malle, poner al día nuestro dispositivo internacional de combate.

Los SS continuaban el exterminio con más ferocidad que nunca, acatando las órdenes de Himmler y su banda que deseaban que fuésemos exterminados todos sin excepción. Las llegadas eran tan numerosas que no había sitio ni para colocar a los deportados, pese a que se habían construido varias barracas en el terreno contiguo, situado al suroeste de la fortaleza. De los doce a catorce mil deportados que contenía el campo unos meses antes, habíamos pasado a veintidós o veinticuatro mil. Cuando llegaron los evacuados de Auschwitz apenas si existía lugar para meterlos, en vista de los cual Ziereis y los suyos decidieron asesinarlos a la entrada del campo. Eran duchados con agua fría, luego los hacían salir desnudos de las duchas y formar en el appellplatz, a 30 grados bajo cero. Después los bajaban de nuevo a los sótanos, les daban otra ducha y volvían a salir. Así fueron liquidados algunos de aquellos grupos compuestos en su mayoría por soviéticos, polacos y antifascistas alemanes y austríacos, entre los cuales estaba el general soviético Garbichef, que quedó convertido en estatua de hielo en la entrada del campo. Hubo hombres que, durante treinta y seis horas, aguantaron aquel martirio antes de convertirse en bloques de hielo. Hecho espantoso que da una idea de la resistencia del cuerpo humano.

(CONSTANTE, Mariano: Yo fui ordenanza de los SS, Pirineo, 2000, pag. 274-275)

PREGUNTAS:

  1. ¿De dónde procedían los evacuados que llegaban hacia Mauthausen y sus campos anexos?
  2. ¿Qué problemas se encontraban los deportados al llegar a su nuevo destino?
  3. ¿Cómo solucionaron las autoridades en algunos casos ese problema?
Anuncios