YO FUI ORDENANZA DE LOS SS: SECCIONES MILITARES NACIONALES EN MAUTHAUSEN

Posted on 21 marzo, 2012

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En la primavera de 1944, logramos intensificar nuestra actividad militar convenciendo a los diferentes grupos nacionales para que formasen sus respectivas secciones militares. Los checos y los franceses ya tenían sus pequeñas unidades, dirigidas por antiguos combatientes de las Brigadas Internacionales. Los soviéticos y los yugoslavos fueron organizándose poco a poco con arreglo a sus efectivos y a sus posibilidades. No hay que olvidar lo arduo de esta tarea, sobre todo para los soviéticos y los franceses, víctimas de las “ofensivas” permanentes que contra ellos organizaban los SS. Raro era el día que no teníamos la dolorosa sorpresa de saber que uno de aquellos hombres, escogidos para cumplir tan delicada misión, había sido exterminado durante la jornada. Era preciso empezar de nuevo, ayudarlos a buscar el amigo de confianza, inculcarles la necesidad de la preparación militar. En resumen: enfrentarlos a la realidad de nuestro mundo concentracionario y recordarles el deber que tenían de proseguir la lucha que ya habían sostenido, fuera del campo, contra el nazismo invasor. Pero, ante todo, era preciso inyectarles la fe, la esperanza, la voluntad de sobrevivir, que algunos tenían bien mermada después de haber pasado meses enteros entre las zarpas de la Gestapo. ¡Cuántas horas de sueño perdidas para Pepe, Razola, Montero, Pagés y los demás españoles de la dirección clandestina! Claro que al final de aquellos sacrificios estaba la recompensa tan soñada, el más preciado bien para un ser humano, por el que tanto habíamos luchado y sacrificado tantos camaradas: la libertad.

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Ni que decir tiene que nos eran necesarios recursos bélicos para intentar cualquier acción, y para ello era preciso hacerse con armas: cuchillos, puñales y todo aquello que pudiese ser utilizado como armamento por nuestro pequeño “ejército nacional”. Como se nos había confiado el mando de todas las fuerzas internacionales, recaía sobre nosotros la responsabilidad para organizar la búsqueda del armamento.

Los artefactos que más a mano teníamos eran los aparatos extintores de incendio, de los que había dos en los “comedores” de cada barraca. Sabíamos que estos extintores lanzaban una espuma ácida a unos seis metros de distancia, y que este líquido destinado a combatir el fuego, podía cegar a una persona si ésta recibía el chorro en plena cara. Para atacar los miradores se nos antojaba un recurso idóneo, así como para hacerse con el puesto de control situado en los torreones de entrada. […]

Los cuchillos y puñales eran las armas más fáciles de conseguir. Los herreros, los carpinteros y los mecánicos tenían la posibilidad de fabricarlos. Otros los habíamos “requisado” a los propios SS; […]

En la cantera teníamos la posibilidad de requisar algunos cartuchos de dinamita en el momento oportuno. Y para ello contábamos con la complicidad de Luis, Ángel, Paco, Escobedo, “el Peque” y varios amigos más, que eran los que tenían acceso al almacén de los explosivos. Nos faltaba poder conseguir algunas pistolas, bombas de mano y botellas de gasolina […]

(CONSTANTE, Mariano: Yo fui ordenanza de los SS, Pirineo, 2000, pag.198-203)

PREGUNTAS:

1. ¿Por qué son los españoles lo encargados de animar la organización de grupos nacionales de resistencia dentro del campo?

2. ¿Con qué armamento cuentan para organizar la resistencia?

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