COMANDANTE DE AUSCHWITZ: EXTERMINIO. EL “CANADÁ”

Posted on 18 mayo, 2012

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No podría dar la fecha exacta con la que empezó la matanza de judíos. Probablemente fue en septiembre de 1941, o quizás en enero de 1942. Al principio se trataba de judíos que venían dela Alta Silesia oriental. Eran detenidos porla Gestapo de Katowice y enviados con convoyes por la vía férrea hasta la estación de Auschwitz, desde donde se les derivaba a una vía muerta, para hacerles bajar por el lado oeste. Si mal no recuerdo, esos convoyes nunca transportaban a más de mil hombres cada uno.

Una vez apeados los judíos del tren, un destacamento de la Gestapo  del campo se hacía cargo de ellos y, dirigidos por el Schutzhaftlagerführer, eran llevados en dos tandas a la instalación para el exterminio, normalmente conocida como el “Búnker”.

Los equipajes quedaban al costado de la vía férrea y de allí se los trasladaba hasta el lugar donde se procedía a la selección. Ese lugar estaba cerca de la estación y recibía el nombre de “Canadá”.

Ya cerca del Búnker, los judíos recibían la orden de desnudarse: se les explicaba que serían encerrados en cámaras donde se los desinfectaría.

Todas las cámaras –cinco en total- se llenaban al mismo tiempo, las puertas herméticas se cerraban con llave y a continuación se introducía el contenido de los bidones de gas letal a través de los agujeros practicados en el techo.

Al cabo de una media hora se abrían las puertas –dos en cada cámara- y los muertos eran retirados y llevados a las fosas comunes en pequeñas vagonetas de un ferrocarril de campaña.

Las ropas eran transportadas en camión hasta el lugar de selección. Todo el trabajo (ayudar a las víctimas a desvestirse, llenar y vaciar el Búnker, retirar los cadáveres, cavar y llenar las fosas comunes) lo realizaba un “comando especial” de judíos que vivían aparte y serían liquidados de igual manera después de cada acción de cierta importancia por orden de Eichmann.

Cuando llegaron los primeros convoyes, Eichmann nos transmitió una orden del Reichführer, según la cual había que quitarles a los cadáveres los dientes de oro y cortarles los cabellos a las mujeres. Este trabajo también lo hacía el comando especial.

La vigilancia de la operación de exterminio incumbía alternativamente al Schutzhaftlagerführer y al Rapportführer. Los enfermos que no podían ser llevados a las cámaras de gas eran ejecutados con un tiro en la nuca, disparado con un fusil de pequeño calibre.

Se exigía también la presencia de un médico de las SS. Los enfermeros especialmente formados para los trabajos de desinfección eran los encargados de hacer entrar el gas en las cámaras.

Mientras que en la primavera de 1942 sólo había “acciones” poco importantes, la llegada de convoyes se hizo más frecuente durante el verano, y nos vimos obligados a crear una nueva instalación para el exterminio. Con ese fin se eligió una finca situada al oeste de los futuros crematorios III y IV, en la que se realizaron las instalaciones necesarias. Para desnudarse, se levantaron dos barracas cerca del Búnker I y tres cerca del Búnker II.

El Búnker II era más grande y tenía aforo para 1200 personas. Durante todo el verano se continuaron transportando cadáveres a las fosas comunes. Sólo hacia finales del verano empezamos a incinerarlos. Al principio, una gran hoguera nos servía para 10000 cadáveres; luego se procedió a la incineración en las fosas comunes vacías de los cadáveres precedentes. Primero los cadáveres eran rociados con derivados de petróleo; después, con alcohol metílico. En las fosas, las incineraciones proseguían noche y día sin interrupción.

A finales de noviembre, todas las fosas comunes fueron vaciadas. El número de cadáveres que habían sido enterrados allí se elevaba a 107.000. Esta cifra corresponde no sólo a los convoyes de judíos exterminados desde el principio hasta el momento en que se procedió a las incineraciones, sino también a los cadáveres de reclusos fallecidos en el campo de Auschwitz durante el invierno de 1941-1942, época en la que el crematorio permaneció fuera de servicio durante un largo periodo.

(HÖSS, Rudolf: “La solución final del problema judío en el campo de concentración de Auschwitz”, en Yo, comandante de Auschwitz, Ediciones B, pag. 185)

PREGUNTAS:

  1. ¿Cuál era el procedimiento de actuación a la llegada de un convoy?
  2. ¿A qué se le llamaba “Canadá”?
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