COMANDANTE DE AUSCHWITZ: DIFERENCIAS DE CRITERIO EN LA AUTORIDAD

Posted on 21 mayo, 2012

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La orden de Himmler comunicada por la oficina de Eichmann prescribía en un primer  momento exterminar, sin excepción alguna, a todos los judíos que llegaran a Auschwitz. Esta orden fue, en efecto, aplicada a todos los judíos procedentes dela Alta Silesia; pero, cuando empezaron a llegar los primeros convoyes de judíos alemanes, se nos ordenó seleccionar a todos los judíos, hombres o mujeres, aptos para el trabajo y emplearlos en la producción de armas. En ese momento, todavía no había en Auschwitz un campo especial para mujeres, y sólo después de recibir esta orden nos vimos obligados a instalarlo.

En los campos de concentración ya habían surgido, y continuaban desarrollándose importantes fábricas de armamento. Al mismo tiempo, se empezaba a emplear a los reclusos en empresas de armamento fuera de los campos. En consecuencia, pronto se sintió una verdadera falta de reclusos, cuando los comandantes de los antiguos campos del interior del Reich antes se veían obligados a buscar ocupación para el excedente de presos.

Pero los judíos debían ser concentrados únicamente en el campo de Auschwitz. Auschwitz-Birkenau estaba destinado a ser un campo puramente judío, así que los detenidos de otras nacionalidades debían ser trasladados a campos diferentes.

Esta orden nunca fue ejecutada estrictamente, e incluso luego se continuó empleando a judíos en las fábricas de armamento que había fuera de los campos, como consecuencia de la falta de mano de obra.

Los médicos de las SS eran los encargados de seleccionar a los judíos en condiciones de trabajar. Pero a menudo el Schutzhaftlagerführer o comandante de custodia protectora se ocupaba de ello, sin que yo lo supiera o aprobara. De ahí surgían fricciones entre los médicos de las SS y los oficiales encargados de la mano de obra. La divergencia de opiniones resultaba de las diferentes interpretaciones que recibían las órdenes del Reichführer por parte de las más altas instancias berlinesas.

La Dirección Generalde Seguridad del Reich, representada por Müller y Eichmann, estaba sumamente interesada, por razones de seguridad policial, en el exterminio de la mayor cantidad posible de judíos. El médico de las SS del Reich, que daba las instrucciones  a los médicos de las SS para la selección, opinaba que sólo debían ser empleados los judíos realmente aptos para el trabajo. En cambio, los hombres débiles y de edad avanzada que podrían ser incluidos en ese grupo, al cabo de poco tiempo se volvían incapaces de trabajar y contribuían con ello a rebajar el nivel sanitario general: colapsaban las enfermerías, distraían al personal médico, consumían medicamentos para luego acabar en una fosa como los demás.

Por el contrario, la oficina de armamento, representada por Pohl y Maurer, estaba interesada en obtener la mayor cantidad posible de hombres aptos para trabajar en la industria armamentística, aunque poco después se volvieran inútiles.  (…) El Reichführer no dejaba de hacer promesas a esas dos administraciones, fijando cifras que era totalmente imposible alcanzar. (…)

Nunca se pudo obtener una decisión clara de Himmler en este sentido. Personalmente, yo creía que era necesario seleccionar únicamente a los judíos sanos y vigorosos.

(HÖSS, Rudolf: “La solución final del problema judío en el campo de concentración de Auschwitz”, en Yo, comandante de Auschwitz, Ediciones B, pag. 188-190)

PREGUNTAS:

  1. ¿Qué diferencias de criterio existían dentro del propio régimen nazi con respecto a los judíos      y su utilización en las fábricas de armamento? ¿Cuál es la postura de Höss?
  2. ¿Quién era el último responsable sobre las decisiones tomadas con respecto a los judíos y el      trabajo?

 

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