COMANDANTE EN AUSCHWITZ: OBEDECER ÓRDENES

Posted on 28 mayo, 2012

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Fue entonces cuando me transfirieron a Sachsenhausen.

Allí me familiaricé con las actividades y métodos de la inspección de los campos. Aprendí a conocer más de cerca la personalidad de Eicke y la influencia que ejercía sobre el campo y las tropas. También entré en contacto conla Gestapo.(…)

La guerra acababa de estallar, y ese hecho marcaba una fatídica fecha en la evolución de los campos de concentración. Nadie podía prever entonces a qué siniestros designios iban a servir más tarde, durante el desarrollo de las hostilidades.

El primer día de la contienda, Eicke pronunció un discurso ante los jefes de la reserva, llamada a reemplazar en los campos a las unidades de las SS. Insistió en la necesidad de aplicar las duras leyes de la guerra. En adelante, cada miembrote las SS debía olvidar su existencia anterior y entregarse a la causa en cuerpo y alma; debía considerar sagrada cada orden y ejecutarla sin dilación, por terrible que le pareciera. (…)

Todo enemigo del Estado que osara levantar la cabeza, todo aquel que intentase sabotear el esfuerzo de guerra, debía ser aniquilado. Tal era la voluntad del Führer.

Eicke, por otra parte, inspirándose en esa consigna exigía a sus subordinados que inculcasen a los reservistas llamados a servir en los campos una dureza implacable contra los prisioneros. (…)

¡Cuántas veces tuve que esforzarme por aquel entonces para parecer duro e implacable! Pensaba que se me exigía realizar un esfuerzo sobrehumano; sin embargo Eicke exigía que fuésemos aún más severos e inclementes con los prisioneros. Afirmaba que un SS debía ser capaz de aniquilar a sus propios padres si éstos ofendían al Estado o traicionaban el ideario de Adolf Hitler. “¡Sólo una cosa debe contar: la orden dada!”, rezaba el membrete del papel en que escribía sus cartas.

(HÖSS, Rudolf: Yo, comandante de Auschwitz, Ediciones B, 2009, pag. 70-75)

PREGUNTAS:

  1. Además de en Dachau, Höss sirvió en el campo de Sachsenhausen. Localiza en un mapa ese campo y explica brevemente su historia.
  2. ¿En quién deposita toda la responsabilidad de la dureza de los campos durante la guerra? Averigua quién era este personaje
  3. El autor afirma que no podía sospechar en qué se iban a convertir los campos durantela Segunda Guerra Mundial. ¿Crees que dice la verdad? ¿Qué argumentos podríamos utilizar para negar esa afirmación?
  4. Höss trata de mostrar cómo su actitud, en apariencia severa, no era más que fingida. ¿Crees que eso se puede demostrar de algún modo? El hecho de que se hubiera visto obligado a obedecer órdenes que le desagradaban, y que hubiera sentido compasión o lástima por sus víctimas, en lugar de ser el frío ejecutor al que describen los supervivientes, ¿podría cambiar en algo nuestra consideración sobre Höss como criminal nazi? Da tu opinión.
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