DOCTORES DEL INFIERNO: EUTANASIA CON FENOL EN BUCHENWALD

Posted on 7 junio, 2012

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La prueba 283 de la acusación es una declaración jurada del doctor Erwin Schuler: el célebre “doctor Ding”. Como testigo de la aplicación de la eutanasia mediante fenol puro sin diluir en Buchenwald, declaró:

“Uno a uno fueron entrando cuatro o cinco prisioneros. Llevaban desnuda la parte superior del tronco para que no se distinguiera la insignia de su nacionalidad (en la ropa). Eran de edad avanzada y estaban en malas condiciones físicas. No recuerdo el diagnóstico por el que iba a aplicárseles la eutanasia, pero seguramente tampoco lo pregunté.

Se sentaron tranquilamente en una silla, o sea, sin ningún signo de nerviosismo, cerca de una luz. Un enfermero bloqueaba la vena del brazo, y el doctor Hoven [Waldemar Hoven, médico jefe de Buchenwald] inyectaba rápidamente el fenol. Morían de una convulsión inmediata y total, en el transcurso de la inyección, sin ningún otro signo de dolor. Calculo que el tiempo transcurrido entre el principio de la inyección y la muerte era de medio segundo. El resto de la dosis se inyectaba como medida de precaución, aunque para provocar la muerte habría bastado sólo con una parte de la inyección. (Calculo que 5 cc.)

Los enfermeros llevaban al muerto a una habitación contigua. Calculo que estuve allí uno diez minutos.”

 […]

Durante la puesta en práctica del programa de eutanasia, descrito más adelante, se asesinó a miles de personas mediante inyecciones de fenol. La cifra de los asesinados por este método ascendió a más de veinte mil personas.

(SPITZ, Vivien: Doctores del Infierno, Tempus, 2009, pags. 264-265)

PREGUNTAS:

1. ¿Qué es la eutanasia?

2. ¿Qué sistema utilizaban las autoridades médicas del campo?

3. Fíjate cómo el testigo insiste en la corta duración de todo el proceso. ¿Por qué motivo crees que lo hace?

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