DOCTORES DEL INFIERNO: EXPERIMENTOS CON AGUA MARINA

Posted on 21 junio, 2012

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Dachau fue el escenario de los experimentos con agua marina dirigidos principalmente por la Fuerza Aérea y la Armada alemanas. Estos experimentos tenían como propósito desarrollar un método para potabilizar el agua marina mediante su desalinización. Los pilotos de la Luftwaffe que se estrellaban en el mar o caían a él, así como los marineros alemanes que sobrevivían al bombardeo y el hundimiento de sus barcos, tenían que sobrevivir durante largos periodos en el mar.

Entre julio y septiembre de 1944 se llevó a cabo una serie de experimentos para los que se utilizó a cuarenta y cuatro sujetos de edades comprendidas entre los dieciséis y los cuarenta y nueve años, en su mayoría gitanos alemanes, checos y polacos, a los que se les privaba de alimentos entre cinco y nueve días. Se pidió a reclusos de otros campos que se ofrecieran voluntarios para “servicios de limpieza” en Dachau, donde habían oído que las condiciones de vida eran mejores, de ahí que aceptaran ir. (…)

Beiglboeck les había prometido raciones extras y un trabajo fácil. Nunca cumplió estas promesas. (…)

Los sujetos de experimentación se dividieron en cuatro grupos. El primero no recibió agua. El segundo bebió agua marina común. El tercero bebió agua marina procesada mediante el método Berka, llamada Berkatit [agua marina procesada para ocultar su sabor, sin alterar su contenido salino]. El cuarto bebió agua marina tratada para extraer la sal.

Durante el experimento, los asignados al “tercer grupo” no recibieron ningún alimento. A los demás se les suministraron raciones de emergencia marítima: la dieta de naufragio, consistente en una onza (28 gramos) de galletas al día, leche condensada y edulcorada, mantequilla, manteca o margarina y chocolate.

[Testimonio de Karl Hoellenrainer, gitano mestizo alemán]

“… Éramos cuarenta hombres. Entonces vino un doctor de la Luftwaffe y nos examinó. Tuvimos que quitarnos la ropa y ponernos en fila. Luego nos dijo: “Bueno, os van a dar bien de comer, como no habéis comido nunca, y luego no os darán ningún alimento y tendréis que beber agua de mar.” Un preso que se llamaba Rudi Taubmann se levantó de un salto y se negó. Ya había pasado por un experimento, uno con agua fría, y no quería pasar por más. El médico de la Luftwaffe dijo: “Si no te callas y sigues protestando, te pego un tiro ahora mismo”. El doctor de la Luftwaffe siempre llevaba pistola, y luego nos quedamos todos callados. (…)

Había tres clases de agua: agua blanca y agua amarilla (dos clases); y yo bebí de la amarilla. Después de unos días la gente empezó a volverse loca; les salía espuma por la boca. El médico de la Luftwaffe vino con una sonrisa cínica y nos dijo que era hora de hacer las punciones en el hígado (…)

Las punciones de hígado las hacía el propio médico de las Luftwaffe. A algunas personas les hacía una punción en el hígado y al mismo tiempo una punción en la médula espinal. Las hacía él mismo. Era muy doloroso. Al mismo tiempo te corría algo por la espalda. Era agua o algo así. No sé qué era.”

(…)

Los testigos de la acusación demostraron que las víctimas de estos experimentos sufrieron dolores agudos, diarrea, convulsiones, alucinaciones, que espumearon por la boca y que, finalmente, en la mayoría de los casos, sufrieron locura o fallecieron.

(…)

Los imputados Schroeder, Gebhardt, Sievers, Becker-Freyseng y Beiglboeck fueron condenados por su responsabilidad destacada y su participación en experimentos con agua marina constitutivos de delito.

(SPITZ, Vivien: Doctores del Infierno, Tempus, 2009, pags. 199 a 212)

PREGUNTAS:

1. ¿Qué finalidad tenían los experimentos con agua marina?

2. ¿En qué condiciones se realizaban?

3. Investiga cuáles  eran las condiciones de vida de los gitanos durante el dominio nazi en Europa.

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