SONDERKOMMANDO: LOS SS DEL CREMATORIO

Posted on 31 julio, 2012

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Los SS no eran muy numerosos en el Crematorio. Por lo general había dos SS destinados a cada Crematorio; uno de día y el otro de noche. Eran más numerosos cuando llegaba un convoy, pero sólo había dos guardias fijos. La mayor parte del tiempo permanecían en su pequeña habitación y sólo salían cuando llegaban los convoyes, y de vez en cuando para vigilar. Pero, en principio, no necesitaban controlar a menudo, porque los kapos se encargaban de eso. Si no terminaba todo en tres días, era que no habíamos trabajado bastante. Pero, por lo general, el kapo intervenía antes.

El Sonderkommando era un caso especial. En conjunto, los SS que nos vigilaban nos dejaban tranquilos. No la tomaban con nosotros pues, a su modo de ver, nuestro trabajo era demasiado importante y no intentaban desestabilizarnos. Salvo Moll, claro está, que era el responsable de los Crematorios. Aquel maldito “Ángel de la muerte” era el pero de todos ellos. En cuanto llegaba a un Crematorio, era el fin del mundo, incluso el guardia alemán tenía miedo de que se lo reprochara todo. Utilizaba todos los pretextos para gritar, aterrorizar y castigar. Hubo otros casos: recuerdo, en mi Crematorio, a uno de los guardias que era un verdadero animal. Era muy alto, de rostro ancho, aunque no recuerdo su nombre. Se parecía a uno de los SS dibujados por David Olère. Aquel hombre se complacía matando personalmente a las víctimas.

(SHLOMO VENEZIA: Sonderkommando, RBA, 2010, pag. 105)

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