SONDERKOMMANDO: SOSPECHAS DE COLABORACIONISMO

Posted on 5 agosto, 2012

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¿Cómo consideraban los demás prisioneros, en el campo, a los miembros del Sonderkommando?

No mantuve contacto alguno con los demás prisioneros del campo, de modo que realmente no lo sé. Nunca fui a buscar la sopa y nunca estuve en el campo de las mujeres. La cuestión no se planteaba cuando estábamos en el campo. En cambio, supe más tarde que algunos envidiaban lo que nosotros podíamos tener de más. Otros pensaban que teníamos  parte de responsabilidad en lo que ocurría en el Crematorio. Pero es totalmente falso: sólo los alemanes mataban. Nosotros éramos obligados, mientras que los colaboracionistas, por lo general, son voluntarios. Es importante escribir que no teníamos elección. Quienes se negaban eran ejecutados en el acto de un tiro en la nuca. Para los alemanes, no era grave; mataban a diez y llegaban otros cincuenta. Para nosotros, era necesario sobrevivir, tener comida… No había salida posible. Para nadie. Además, no podíamos razonar con nuestro cerebro y pensar en lo que ocurría… Nos habíamos convertido en autómatas.

Hoy, con frecuencia, me hago la pregunta: ¿qué habría hecho si me hubieran obligado a matar? ¿Qué habría hecho? No lo sé. ¿Me habría negado, acaso, aun sabiendo que me habrían matado en el acto?

(SHLOMO VENEZIA: Sonderkommando, RBA, 2010, pag. 123)

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