LA NOCHE: LOS AUSENTES

Posted on 20 octubre, 2012

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Los ausentes ni siquiera rozaban nuestra memoria. Todavía se hablaba de ellos –“quién sabe qué ha sido de ellos”-, pero poco se preocupaba uno de su destino. Incapaces de pensar en algo. Los sentidos estaban embotados, todo se desvanecía en una especie de neblina. Nada nos retenía ya. El instinto de conservación, la autodefensa, el amor propio, todo había desaparecido. En un último momento de lucidez, me pareció que éramos almas malditas errantes en el mundo-de-la-nada, almas condenadas a errar a través de los espacios hasta el fin de las generaciones en busca de su redención, en busca del olvido, sin esperanza de encontrarlo.

(WIESEL, Elie, La Noche, El Aleph, pag. 46)

PREGUNTA:

1. ¿Por qué no se podía pensar en “los ausentes”?

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