DESDE AQUELLA OSCURIDAD: STANGL DESCUBRE EL DESTINO DE SOBIBOR

Posted on 17 noviembre, 2012

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“(…) Regresé a Sobibor. Cuatro días después, llegó un mensajero de Lublin con una carta de Globocknik en que se me informaba (en lenguaje glacial) de que Wirth había sido nombrado inspector de los campos y que yo debía presentarme a él en Belsec inmediatamente.”

Por entonces, Wirth ya había dirigido Chelmno y Belsec, una instalación mucho mayor. En Chelmno se vio que el método de las camionetas de gas era impracticable vista la inmensa tarea que se avecinaba, y Wirth alegó haber inventado los sonderkommandos judíos (probablemente sea falso, ya que esta idea, relacionada con la leyenda de las tumbas faraónicas, parece más probable que emanara de la fertilidad intelectual de Heydrich. En Belsec, los primeros exterminios a gran escala con gases de motor en cámaras habían empezado en marzo de 1942.

“No puedo describirle cómo era –dijo Stangl. Ahora hablaba pausadamente, en su alemán más formal, con expresión tensa y sombría. Se pasó la mano por los ojos y se frotó la frente-. Fui en coche. Al llegar, pasabas primero por la estación de tren de Belsec, en el lado izquierdo de la carretera. El campo estaba en ese mismo lado, pero en una colina. La comandancia se hallaba a unos doscientos metros, al otro lado de la carretera. Era un edificio de una sola planta. El olor… -dijo-, oh, Dios, el olor… Estaba por todas partes. Wirth no estaba en su despacho. Recuerdo que me llevaron ante él… estaba en una colina, junto a las fosas… las fosas… repletas… estaban repletas. No puedo contarle; no cientos, miles, miles de cadáveres… Dios mío. Ahí es donde Wirth me dijo… me dijo que eso era para lo que servía Sobibor. Y que me iba a poner oficialmente al cargo.”

(…) “una de las fosas se había desbordado. Habían puesto demasiados cadáveres y la putrefacción había avanzado muy deprisa, así que el líquido había empujado los cuerpos hacia arriba y los cadáveres se habían derramado por la colina. Vi algunos de ellos… Dios, era atroz. Poco después Wirth bajó. Y ahí es cuando me lo dijo…”

Los documentos históricos aportan varias descripciones horriblemente gráficas del Belsec de Wirth, donde las instalaciones se estropeaban constantemente, provocando un sufrimiento indecible a los deportados a los que se dejaba esperando, desnudos y sin alimento ni agua, al aire libre, a veces durante días, o bien eran apiñados en vagones de tren cuyos suelos habían sido rociados de cal y se les dejaba asfixiarse en vías muertas a sólo unos cientos de metros del campo.

(SERENY, Gitta: Desde aquella oscuridad. Conversaciones con el verdugo: Franz Stangl comandante de Treblinka, Edhasa, 2009, pag. 155 a 157)

PREGUNTAS:

1. Averigua quiénes son los personajes que se mencionan en este fragmento: Wirth, Globocknik, Heydrich.

2. ¿Qué elemenos en común tuvieron los campos de Belsec, Sobibor y Chelmno? ¿Cuál es el otro campo que compartió esas mismas características?

3. Explica qué relación tuvo Stangl con los campos de exterminio mencionados en la pregunta anterior.

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