DIARIO DE UN DESESPERADO: OPINIONES SOBRE HITLER

Posted on 30 marzo, 2013

0



11 de agosto de 1936.

(…)

Con quien tengo que ajustar cuentas es con la estupidez de todo un pueblo, que toleró todo este revoltijo de incapaces farsantes aprovechados. Mientras confíen su destino a gabinetes cambiantes, los alemanes nunca se librarán de su caos, sus convulsiones, su autoflagelación política. Los alemanes, tal como son, necesitan un líder. Naturalmente, tiene que ser distinto as este capitán de contrabandistas que el destino nos ha deparado en nuestra hora más crítica.

(…) Él, que tras el aspecto de un gentleman alberga el sentido del honor y la conciencia del perro de un carnicero, y que siempre ha imaginado la alta política como una cadena de puñaladas y cuatrerismo, es, con toda su astucia, más tonto que un zapato, con esa necedad del corazón y la conciencia que sin duda puede convertirse en picardía, pero que en modo alguno es una disculpa, sino un vicio. (…)

(…) carente de todo amor propio natural y de todo contento consigo mismo, en el fondo se odia, y de que su hiperactividad política, su desmedida ansia de ser alguien, su vanidad, que ya hay que calificar de apocalíptica, surge únicamente del deseo de acallar todos sus dolorosos reconocimientos, el reconocimiento de ser un aborto hecho a base de basura y estiércol. (…)

(…) Ni siquiera creo que este hombre tenga una predisposición innata especialmente amoral: calificarlo de gran criminal sería demasiado honor para él.

(BECK, Friedrich: Diario de un desesperado, Minúscula, pag. 20 a 32)

Abril de 1939

(…)

D., que ha venido conmigo en el mismo tres de Múnich, me ha hablado de aquellos tiempos en los que, durante la guerra mundial, fue jefe de la compañía donde servía Hitler. Su retrato es el de un hombre que siempre parecía ausente, que en su calidad de ordenanza marchaba con bravura “hacia la muerte” todos los días, pero entre sus compañeros pasaba por ser el tonto de la compañía. (…)

(pag. 89-90)

(…) El pigmeo que hoy por hoy rige los destinos de Alemania se ha atrevido a dar el salto, y en todos los altavoces grazna esa voz de esquizofrénico borracho de poder. (pag. 99)

Anuncios
Etiquetado: ,