UNA MUJER EN BIRKENAU: FORMACIÓN GENERAL

Posted on 25 octubre, 2013

0



BIRKENAU MUJERES Y NIÑOSUn observador ajeno al Lager que vea desde el tren a miles de prisioneros moviéndose a lo largo de la vía puede llegar a conclusiones erróneas. Podría pensar con alivio que, si hay tantas cuadrillas de trabajadores abriendo zanjas en cualquier período del año, eso significa que muchas personas consiguen evitar la muerte.

Pero estos prisioneros no son los mismos. Cada mañana sale del Lager al trabajo un número idéntico de filas de a cinco, que visten los mismos uniformes a rayas cada vez más desgastados, pero en cada estación del año los números que llevan cosidos encima son nuevos, y también los prisioneros que los llevan.

Las tandas de prisioneros se suceden unas a otras como generaciones de abejas.

En los meses de verano queda sólo una parte de los prisioneros que llegaron en primavera. La reducción del número de prisioneros suele ser más drástica en otoño. Por último, pocos de los que llegan en el transporte del otoño llegan a primavera, porque el invierno es la estación más dura. (…)

(…) Sin duda, si te dejas guiar por lo que ves, no puedes dejar de constatar que hay muchos prisioneros, también que muchos cruzan la verja del Lager para ir a trabajar. Pero los que salen por la chimenea del crematorio son muchos más.

De vez en cuando las autoridades del campo quieren saber la cifra total de prisioneros. Con este fin, se mandó formar, en el otoño de 1942, a todas las prisioneras del campo de mujeres de Birkenau. El recuento se efectuó en una pradera fuera del campo y se prolongó durante todo un domingo. Cuando por la tarde se dio la orden de romper filas, hubo que llevar a cientos de prisioneras extenuadas, inconscientes por culpa del hambre y las enfermedades, así como a varias decenas de muertos. Desde aquel día, uno de los más duros en el campo, han pasado ya varios meses. Desde entonces las palabras “formación general” siembran el terror entre las prisioneras.

(Seweryna Szamaglewska, Una mujer en Birkenau, Alba Editores, pag. 161-162)

Anuncios