HITLER, LOS ALEMANES Y LA SOLUCIÓN FINAL: EL CAOS DEL RÉGIMEN NAZI

Posted on 5 febrero, 2014

0


(…) el régimen de HitleHITLERr fue antagónico a cualquier tipo de orden racional de gobierno y administración. Su sello distintivo era la “ausencia de sistema”, el desorden administrativo y gubernamental, la erosión de unos modelos claros de gobierno, por despóticos que pudieran ser.

(…) La proliferación de “autoridades especiales” y plenipotenciarios para llevar a cabo tareas concretas, delegados por el Führer y responsables directamente ante él, son un reflejo del carácter predatorio y la improvisación de técnicas intrínsecas a la dominación nazi. La falta de una planificación coherente en cuanto a la consecución de objetivos a medio plazo; la ausencia de un foro donde tomar decisiones colectivamente; el ejercicio arbitrario del poder integrado a todos los niveles en el “principio del liderazgo”; el principio darwiniano de lucha y competición sin cuartel hasta la aparición del vencedor; y la creencia simplista en el “triunfo de la voluntad”, fueran cuales fuesen las complejidades a superar: todo ello ser reforzó mutuamente e interactuó para garantizar una selva de entidades de gobierno en competencia y solapadas unas con otras.

Durante la guerra, la desintegración de cualquier cosa que recordara mínimamente un “sistema” de Estado se aceleró rápidamente. (…) El liderazgo de Hitler era al mismo tiempo absolutamente esencial para el régimen y también tremendamente incompatible con un proceso coherente de toma de decisiones, una administración unificada y la consecución de objetivos limitados. Su capacidad de autodestrucción era inconfundible, su eventual caída, certera.

(…) La guerra no fue un suceso accidental que le acaeció al nazismo. Estaba en el centro del mismo. La guerra tenía que librarse  y no podía postergarse hasta un momento de coyuntura más favorable. Y a finales de 1941, incluso aun cuando la guerra se prolongó por tres años y medio más, la apuesta por el “poder mundial” estaba objetivamente perdida. Como tales, podría decirse que el dinamismo del régimen y su esencia autodestructiva fueron inseparables.

(Ian Kershaw: Hitler, los alemanes y la solución final, La Esfera de los libros, 2009, pags. 74 a 76)

PREGUNTAS:

1. ¿Qué características tuvo el sistema de gobierno durante el nazismo?

2. ¿Que tipo de consecuencias se pueden deducir a partir de este texto con respecto a las decisiones tomadas sobre los campos de concentración y el exterminio?

Etiquetado: , ,