CONVERSACIONES CON UN VERDUGO: KATZMANN Y LOS CAMPOS EN GALITZIA

Posted on 12 julio, 2014

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KATZMANN AND HIMMLER(…) Estaba muy cansado porque hacía todo lo posible por ayudar al general Katzmann. Los dos teníamos la misma graduación de la SS y de la Policía; sin embargo, yo era su subordinado. Al principio, Katzmann estaba al mando de la SS y de la Policía en la ciudad de Radom, más tarde desempeñó el mismo cargo en Lviv durante dos años. Sus actuaciones en Galitzia fueron eficaces y audaces. Katzmann era un importante general y un estupendo compañero. Heinrich Himmler le nombró, en el verano de 1943, jefe superior de la SS y de la Policía en el distrito de Pomern ascendiéndole al mismo tiempo al grado de SS-Gruppenführer.

Cuando le comenté que este “importante general” había sido un importante o, quién sabe, quizá uno de los más importantes genocidas, Stroop –después de un intercambio de informaciones y un poco de gresca- reconoció finalmente:

– Fritz Kautzmann deportó en dos años, hasta junio de 1943, en el distrito de Galitzia, a cerca de quinientos cincuenta mil judíos.

Cuando Stroop utilizaba términos como “deportación”, Sonderbehandlung [tratamiento especial], “solución de la cuestión” y “caza de judíos”, sabíamos inequívocamente a qué se refería.

-Fui nombrado Kommandiert zum SS –und Polizeiführer Galizien-Lemberg en febrero de 1943; es decir, una vez acabada la liquidación de las aglomeraciones judías de Stryj, Rawa Ruska, Czortków, Tarnopol, Stanislawów y Brzezany, entre otros –contó Stroop.

(…)

-Cuando llegué a Lviv –relató Stroop- el gueto ya no existía. Katzmann lo había liquidado en enero de 1943. Aparecí en el periodo de las “tareas derivadas de la producción”, como suele usted decir. Había que poner orden con mano firme.

Por el relato de Stroop deduje que, en las diez semanas que estuvo en Lviv, los nazis liquidaron en Galitzia a miles de judíos que habían logrado sobrevivir a las acciones de Kautzmann y que o bien intentaban huir o estaban confinados en campos de trabajo.

Esos campos habían sido creados años antes, en diferentes lugares y para fines diversos. Los nazis emplearon a los judíos más fuertes físicamente en la construcción de la autopista D-4, de la que ya he hablado anteriormente. Las condiciones en los campos eran inhumanas y el trabajo superaba la capacidad de resistencia de un hombre normal. Así, por ejemplo, cuando los capataces se quedaban sin medios de transporte, los prisioneros judíos eran obligados a romper rocas con herramientas primitivas y a recorrer largas distancias llevando en las manos pesados pedruscos. El censo de prisioneros fluctuaba todo el tiempo, debido a las muertes por extenuación las ejecuciones y, en ocasiones, las fugas. Por eso, Katzmann suministraba constantemente nuevos prisionero judíos par cubrir las necesidades de Prützmann y, después, de Jürgen Stroop y, por último, de su sucesor al frente de las obras de la carretera D-4.

Después de la masacre del gueto de Lviv, quedaban en Galitzia, según Stroop, 25 campos con mil prisioneros cada uno. Stroop y Schielke (que recordaba numerosos datos estadísticos de los documentos de la oficina de Bierkamp en Cracovia) llegaron a la conclusión de que el SS-Hauptamt [departamento central de la SS] ingresaba, en una cuenta bancaria, 5 zlotys en concepto de jornal por cada prisionero judío. De esta cantidad, Katzmann destinaba un zloty y 60 groszy “por cabeza judía registrada en el campo”. El comandante del campo se encargaba de administrar ese dinero. Así pues, un zloty y 60 groszy era la cantidad prevista para alimentar y cubrir las necesidades diarias de un prisionero del campo, que, por supuesto, no recibía remuneración alguna por su trabajo. Por si fuera poco, el único alimento que recibían los prisioneros era una sopa más simbólica que otra cosa. De hecho, siempre que era posible, los prisioneros tenían que conseguir comida por su cuenta.

Según los cálculos de Schielke, se ingresaban al mes en la cuenta de la SS unos cuatro millones de zlotys por el trabajo de los judíos de los 25 campos de Galitzia. Stroop no desmintió lo cálculos de Schielke, que terminó su argumentación con la siguiente reflexión:

– Era un buen negocio para la plana mayor de Himmler. Gracias a la administración económica de los campos, que empleaban a millones de personas sin pagarles nada a cambio, ingresaban en sus cuentas miles de millones de marcos del Reich. ¡La SS era una importante fuerza económica en el Tercer Reich!

Stroop afirmó que él había abogado por conservar los Julags [Judenlager, campo para judíos] en Galitzia. Los trabajadores-prisioneros judíos construyeron, según desveló en una ocasión, cerca de cien kilómetros de la autopista D-4, que eran además los tramos más difíciles, los más escarpados y pantanosos.

-Cuando yo estuve en Lviv –dijo Stroop-, los trabajadores judíos empleados en la construcción de carreteras estaban contentos, y Heinrich Himmler aplazaba una y otra vez la liquidación de los campos. El SS-Reichführer compartía los argumentos del general Prützmann y estaba de acuerdo con mi sugerencia de que la prioridad debía ser la construcción de la autopista de la forma más eficaz posible.

(Kazimierz Moczarski: Conversaciones con un verdugo. En la celda del teniente general de la SS Jürgen Stroop. Alba Editores, 2008, pag.196-199)

PREGUNTAS:

1. Averigua quién fue Fritz Katzmann

2. ¿Por qué la administración de los campos en la región de Galitzia era un negocio muy rentable para la SS?

3. ¿En qué tipo de trabajos y en qué condiciones se utilizaba a los prisioneros de esos campos?