CONVERSACIONES CON UN VERDUGO: CONDENA A UN CRIMINAL

Posted on 22 octubre, 2014

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STROOP Y MUSSFELD ESPOSADOSLos preparativos para el proceso judicial contra Jürgen Stroop por los crímenes cometidos en Polonia duraron mucho tiempo, hasta el 5 de junio de 1951. Ese día, el fiscal de la ciudad de Varsovia, K. Kosztirko, firmó el sumario de acusación (Nº I.S.21/51) contra Stroop. El juicio empezó el 18 de julio de 1951 en la sección IV, de lo penal, del Tribunal Regional de Varsovia.

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En la sala había poca gente. Ocho periodistas ocupaban el banco de prensa, entre ellos el redactor Leopold Marschak, del que ya les he hablado. El público (o más bien los oyentes) no llegaban a cincuenta personas. En contra de lo que suponía Stroop, su juicio no fue ni multitudinario ni ejemplarizante.

La vista pública se inició por la mañana. Duró tres días completos. Se dictó sentencia el 23 de julio de 1951. En el juicio había un intérprete y varios taquígrafos. Se citaron a varios peritos y a numerosos testigos.

Stroop fue acusado de: 1) Pertenecer a la organización criminal “Escuadrones de Protección” (SS); 2) Liquidar el gueto de Varsovia siendo el responsable “del asesinato de al menos cincuenta y seis mil sesenta y cinco” y de la muerte de decenas de miles de judíos más; 3) Ordenar la ejecución de cien polacos el 16 de julio de 1943; 4) Participar en ejecuciones en masa y persecuciones de la población polaca en el territorio del Warthegau.

Stroop ofreció su punto de vista sobre los cargos que se le imputaban (dando explicaciones detalladas y esenciales) en el segundo día del juicio, el 19 de julio de 1951. (…)

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Stroop no admitió haber cometido los delitos que se le imputaban. Eso no quiere decir que negara los hechos evidentes, como, por ejemplo, la matanza de los judíos de Varsovia y el incendio y destrucción del gueto en 1943, acontecimientos para los que existía una prueba escrita irrefutable. El tribunal disponía del informe original de Stroop, firmado por su puño y letra Es gibt Jüdischen Wohnbezirk in Warschau mehr! (¡El barrio residencial judío de Varsovia ya no existe!). Aunque no negara los hechos, intentó presentarlos de modo favorable para él, a veces con sofisticación y otras mintiendo directamente. Así, por ejemplo, cuando el presidente del tribunal le preguntó por el motivo de su traslado a Varsovia el 17 de abril de 1943, el acusado dijo: “No reflexioné sobre ello. Simplemente recibí una orden”.

La tesis general de Stroop, que a lo largo del juicio expuso de diferentes formas, se basaba en dos elementos: 1) En la SS, el NSDAP y en la Policía prestó el servicio de un soldado, de un militar; 2) Como soldado y funcionario del Tercer Reich, y alemán, Stroop tuvo que cumplir las órdenes de sus superiores meticulosa y lealmente.

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El juzgado Regional de Varsovia condenó a Stroop a la pena de muerte privándolo para siempre de sus derechos civiles y públicos. He aquí varios fragmentos de las 20 páginas de exposición de los motivos de la sentencia:

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El tribunal ha probado que el acusado Stroop, en su condición de comandante del a Selbschultz en la región de Poznan, fue el responsable de la peresecución ye l asesinato de la población polaca y que cumplió sus funciones con especial celo y crueldad. Esa acción del acusado Stroop se enmarcaba dentro del plan nazi para la destrucción total de la población polaca en los territorios incorporados al Reich.

En cuanto a las actuaciones del acusado Jürgen Stroop en el territorio del gueto de Varsovia desde el 19 de abril hasta el 16 de mayo de 1943, denominadas Grossaktion o Stroopaktion, el tribunal dispone de abundantes pruebas.

Los actos aislados del acusado Stroop en el gueto, a pesar de su horror y crueldad, no son decsivos a la hora de valorar su culpabilidad o el grado de su responsabilidad, puesto que la acción de liquidación del gueto en su totalidad, los asesinatos y la destrucción causada, son obra suya. Los hechos probados anteriormente refutan el argumento de la defensa de que se limitaba a cumplir con sus obligaciones de soldado y a ejecutar órdenes de sus superiores sin saber que violaban el derecho internacional. La organización y la dimensión de las brutales matanzas y persecuciones demuestra que no se trataba de actos espontáneos de unos sádicos aislados sino de un método de actuación impuesto por el responsable de la accción (…), por el acusado Stroop, que fue designado específicamente par esta acción, y que se sumó a la política antijudía nazi de forma consciente; queda claro que es el responsable, intencionada y voluntariamente, de los innumerables asesinatos cometidos contra los habitantes del gueto. (…)

Es imposible determinar con exactitud el número de víctimas de las actividades del acusado Stroop en el gueto. Se desconoce el número de personas que murieron sepultadas bajo los escombros de los edificios, en los búnkeres y en las alacantarillas. Las cifras incluidas en el teletipo de Stroop del 24 de mayo de 1943, que se basan en observaciones directas, constituyen el límite inferior de las posibles bajas. Puesto que tampoco se conoce con exactitud el número total de judíos recluidos en el gueto, resulta difícil determinar cuántas personas murieron en la acción en el gueto, además de las 56.065 personas que cita Stroop. (…)

El carácter y las dimensiones del crimen cometido por Stroop, su actitud arrogante y sus explicaciones enrevesadas, que demuestran no sólo falta de arrepentimiento sino su persistencia en la ideología nazi, no han permitido a este Tribunal encontrar en la actuación de Stroop ninguna circunstancia atenuante. Sus actos demuestran que es una persona carente de sentimientos humanos, que es un verdugo nazi que se ensañó con sus víctimas fría y cruelmente, por lo que su eliminación total de la sociedad es algo necesario.

(Signatura de actas judiciales: IV.k.222/51)

(Kazimierz Moczarski: Conversaciones con un verdugo. En la celda del teniente general de la SS Jürgen Stroop. Alba Editores, 2008, pag.456-463)

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