EN EL CORAZÓN DEL INFIERNO: TRANSPORTE DE GRODNO

Posted on 2 enero, 2015

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GHETO DE GRODNOEn el lager reina una atmósfera opresiva porque hoy han informado que habrá un transporte integrado por habitantes de varios pueblos a la vez. Todos están asustados, tanto los que ya tienen que irse como aquéllos cuyo turno llegará mañana, porque es obvio que el mando comienza a liquidar el campo a un ritmo muy veloz. Y además, van llegando noticias sobre transportes que también son enviados constantemente desde la ciudad de Grodno y acerca de las bestiales condiciones de viaje. Los gendarmes han rodeado varias calles y van de casa en casa sacando a viejos y jóvenes, enfermos y débiles, como si fueran peligrosos bandidos; todos ellos son enviados a la gran sinagoga de la ciudad y desde allí –aún más estrechamente vigilados-, hacia la estación de ferrocarril, donde esperan ya en los andenes los vagones preparados como para transportar animales. Se los empuja como a seres repugnantes, bien apretados entre sí, asfixiándolos, hasta tal punto que incluso junto la puerta no hay aire suficiente para respirar… Cuando ven que los vagones están bien repletos, que incluso hay personas suspendidas que no pueden apoyar los pies, se cierran las puertas, asegurándolas con argollas de hierro y, vigilados por una severa guardia, se los envía en dirección desconocida, hacia aquel sitio ignorado que servirá como lugar de trabajo para los judíos concentrados. Los que se hayan ocultado o aquellos de quienes el mando sospeche –sea quien sea- que no quiere ir a trabajar y busca la forma de huir, le disparan ahí mismo.

En el umbral de la gran sinagoga de Grodno se ha derramado la sangre de decenas de vidas jóvenes, es de aquellos a los que asaltó la sospecha y comprendieron para qué se los estaba llevando e intentaron evadirse y no estar entre las primeras víctimas. Pero el mando, los refinados bandidos y vulgares asesinos, comprendió que ese sistema de mandar transportes –directamente desde la ciudad al ferrocarril- podía en el futuro causar graves dificultades. Descubrieron que existía la posibilidad de que aparecieran problemáticos grupos juveniles, sin ataduras ni responsabilidades familiares, que podían reaccionar utilizando la fuerza o escapa quién sabe adónde y esconderse en los bosques: “mejor estar con fieras que entre ellos”, o abrirse camino en los profundos y secretos senderos del monte que ocultan en su interior a los únicos, dispersos y pequeños grupos  de heroicos combatientes, que dan su vida por la libertad y la felicidad colectivas, que molestan  a opresores y dictadores en su lucha por conquistar el poder y la grandeza. Para evitar todo eso y sentirse más seguros durante la rapiña, se pusieron a buscar otros refinados métodos que aturdieran los cerebros y embotaran la comprensión. Es decir, lanzaron la versión de que el definitivo punto de concentración para Grodno sería este campo [Kielbasín] donde agruparían a todos los lager de la provincia. Así, con ese ilusorio opio, adormecieron también a aquellos que tuvieron la intuición acertada de su porvenir y hubiesen estado dispuestos al combate y la rebelión. Y comenzó la concentración de todo Grodno en el lager.

(GRADOWSKI, Zalmen: En el corazón del infierno. Documento escrito por un Sonderkommando de Auschwitz-1944. Anthropos, 2008. Pags. 9 a 11)

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