EN EL CORAZÓN DEL INFIERNO: ¿DESTINO TREBLINKA?

Posted on 16 enero, 2015

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DEPORTACIÓN A TREBLINKAEl tren acelera su marcha. Otra vez están todos sumergidos en un profundo desconsuelo. A cada kilómetro que pasa, mayor es la tristeza. a cada kilómetro que pasa, más grande es el dolor. Qué ha ocurrido aquí [¿?] nos estamos acercando a la populosa estación de Treblinka, donde según las diversas noticias que nos habían ido llegando, han sido engullidos y asesinados la mayor parte de los judíos de Polonia y también de otros países. Cada uno mira através de alguna ventanilla y estudia silenciosamente el lugar con sus ojos. Acaso consigan ver algo. Quizás encuentren algún indicio, algo que les cuente la verdad, quizás alguien desde el camino lance un grito y les diga adónde los están llevando y qué es lo que allí les espera. Y qué terrible, hay ahí dos jóvenes cristianos que miran hacia las ventanillas del tren y sus manos recorren la línea de sus gargantas. Un temblor embarga a aquellos que los han visto y han advertido su gesto. Se acurrucan en silencio  como espectros. Están mudos, no le cuentan a nadie lo que han visto. No quieren aumentar la tristeza que crece minuto a minuto. Da la sensación de que ya, ¡ya!, quién sabe lo que van a traer consigo los minutos venideros. Quién sabe si no serán llevados a esa vía lateral que conduce al sitio que se ha convertido en un inmenso cementerio judío. Todos se lanzan hacia las ventanillas. Todos quieren ser los primeros en ver adónde los llevarán los rieles. Miles de corazones  laten rítmicamente miles de almas tiemblan. Un pensamiento los carcome y no los deja en paz. Quién sabe si no están ya cercanos los últimos minutos de sus vidas. Si no han llegado ya a la frontera con la eternidad. Cada uno de ellos hace un balance de su vida. Los judíos religiosos rezan sus plegarias y a la vez piensan en confesar sus pecados.

(…)

(…) La tensión crece al mismo ritmo que la velocidad de las ruedas. Parece que aminoran la marcha, señal de que ya pronto llegarán a su meta y alcanzarán el punto culminante. Y la inquietud alcanza su máximo nivel. El tren se ha detenido, dos mil quinientas personas dejan de respirar por un instante. El miedo hace que los dientes comiencen a castañetear y que los corazones palpiten aceleradamente. La enorme masa espera con angustia mortal los minutos siguientes. Cada segundo, una eternidad, cada segundo, un paso más cerca de la muerte. Todo está paralizado y espera a los extendidos brazos del demonio que pronto los atrapará en sus garras y los arrojará al interior de sus tumbas.

Un silbido los despierta de su parálisis. El tren se arrancó de la muerte y continuó su camino.

(GRADOWSKI, Zalmen: En el corazón del infierno. Documento escrito por un Sonderkommando de Auschwitz-1944. Anthropos, 2008. Pags. 25 a 27)

Preguntas:

1. ¿Por qué se sienten inquietos los judíos del tren al pasar junto a la estación de Treblinka?