DESTINADA AL CREMATORIO: CASTIGOS EN LA FÁBRICA HASAG

Posted on 17 junio, 2015

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SIEMENS FACTORYNuestras observaciones en los primeros meses de trabajo en HASAG nos han llevado a conclusiones interesantes. En la fábrica, a pesar de la presencia de SS, tanto machos como hembras, se abstienen de maltratarnos. Sencillamente, cuando cualquier prisionero comete lo que ellos consideran como una falta, el SS de turno, informado por el obermeister, apunta el número de matrícula de la interesada. Después, al llegar al campo, en el appel llaman a la “culpable” y allí vienen las bofetadas, los latigazos o el internamiento en le “bunker”.

Cuando la autora de cualquier falta no les es conocida, las represalias son colectivas. Una vez, por ejemplo, soportamos varias horas de “straffapel”, bajo un viento gélido, porque una mujer, no pudiéndose aguantar más, ha orinado en el pasillo que lleva a las dependencias de la fábrica. Castigo doblemente indigno si tenemos en cuenta que únicamente se nos permite ir al váter durante el cuarto de hora de descanso que nos conceden, y que tenemos que cruzar tres o cuatro dependencias durante el susodicho cuarto de hora unos cuantos millares de mujeres, cosa que significa que si no tienes la suerte de poder entrar te tienes que aguantar seis horas más.

El hecho de que todos estos castigos son aplicados con la máxima ferocidad en el campo, en contraste con al actitud aparentemente neutra de los SS en la fábrica, n os demuestra que les importa mucho la opinión de los obreros alemanes; pues llegamos a la conclusión que si queremos iniciar una acción de lucha tenemos que hacerlo, no en el campo, cosa que significaría un suicidio, sino en la fábrica.

Hemos sabido además, que han indicado a los obreros alemanes que somos prisioneras de derecho común, ladronas y prostitutas, que se trata de “reeducarnos mediante el trabajo” y que tienen que ser muy duros con nosotras, absteniéndose en absoluto de toda conversación y dándonos únicamente las indicaciones estrictamente indispensables para trabajar.

(Mercedes Núñez Targa: Destinada al crematorio. De Argelès a Ravensbrück: las vivencias de una resistente republicana española, Renacimiento-Biblioteca de la memoria, 2011, pags. 106 a 107)