LEON GOLDENSOHN: LAS ENTREVISTAS DE NUREMBERG

Leon Goldensohn: Entrevistas de Núremberg, Taurus, 2008Leon Goldensohn, de profesión psiquiatra, ingresó en el ejército de Estados Unidos en 1943. Destinado a Francia y Alemania, fue nombrado en enero de 1946 psiquiatra de la prisión de Nuremberg donde se iba a juzgar a los principales dirigentes alemanes. Desde su posición de confianza con los presos llevó a cabo una tarea de recopilación de información sobre el carácter, antecedentes, inquietudes y estado de salud de los principales dirigentes nazis. De toda aquella información acumulada durante los siete meses que tuvo acceso a los presos surge la presente obra, recopilación del historiador Robert Gellately.

Se trata por lo tanto de una recopilación de primera mano de informes y noticias sobre el régimen nazi, su funcionamiento, el papel de Hitler y los distintos órganos del partido en el genocidio europeo, si bien es cierto que la obra adolece de una marcada irregularidad, puesto que junto a algunos interesantes testimonios encontramos por lo general tópicos y justificaciones manidas por parte de la mayoría de inculpados y testigos.

Quizás lo más interesante de la obra sea su carácter “enciclopédico” puesto que al seguir una estructura simple de un personaje por capítulo, ordenados alfabéticamente, nos encontramos con una recopilación breve de los principales dirigentes nazis, con obvias excepciones como las de Hitler o Himmler. Puede ser por lo tanto una obra interesante para quien quiera aproximarse a la percepción psicológica de los criminales nazis, sus antecedentes familiares y sus motivaciones para afiliarse al partido y colaborar en la estructura de terror sobre Europa durante el régimen nacionalsocialista. Pero como indicábamos anteriormente las entrevistas son muy irregulares en su calidad (debido fundamentalmente al carácter de alguno de los prisioneros, al acceso que tuvo Goldensohn a ellos y a lo que estaban dispuestos a contar). Son decepcionantes por ejemplo las de algunos militares como Alfred Jodl, la del dirigente Rudolf Hess (por evidentes signos de enfermedad) o la del ministro de armamento y arquitecto personal de Hitler, Albert Speer, cuya estrategia de defensa hizo que se mantuviera poco colaborador con Goldensohn. Leon Goldensohn. Fuente: prisaediciones.com

En otros casos algunos de los encausados encontraron en estas entrevistas un mecanismo de autojustificación y se percibe su interés por “caer bien” a Goldensohn, quizás en la idea de que contar con su benevolencia podía ayudarles en la resolución de su expediente. De esta manera desengranan su infancia, relación con los padres, vivencias de la Gran Guerra, su afiliación al partido y su relación con Hitler. Predomina en este último caso una exaltación de la personalidad del líder, considerado por todos ellos como una figura prácticamente mítica. También suelen coincidir en culpabilizar a Bormann y a Himmler de las malas decisiones y la deriva del régimen, así como del exterminio judío. Este es un tema que aparece a menudo en las entrevistas. La mayoría de los acusados se muestra ajeno al conocimiento de los campos, responsabilizando siempre a terceros, en ningún caso a Hitler o a ellos mismos, de su construcción y desarrollo. A pesar de esta evidente distorsión de la realidad, el tema suele ser fructífero porque acaban por aparecer las auténticas motivaciones, a partir de anécdotas, que retratan la psicología del colaboracionismo. Hasta fanáticos antisemitas como Streicher, fundador del periódico Der Stürmer, auténtico impulsor del antisemitismo en la sociedad alemana, encuentran inverosímil verse juzgados por ello:

“Le he preguntado si tenía alguna sensación de culpabilidad en relación con el exterminio de los judíos. Ha respondido casi riéndose:

– ¿Por qué? ¡Yo no tuve nada que ver con eso!” (pag. 322)

Leon Goldensohn: Las entrevistas de Nuremberg, Taurus, 2008, 590 páginas. Edición e introducción de Robert Gellately.

A %d blogueros les gusta esto: