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EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO: LA ÚLTIMA VOLUNTAD APRENDIDA DE MEMORIA

diciembre 5, 2015

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Y ahora se disponía por segunda vez el transporte al campo de reposo. Y también ahora se desconocía si era una estratagema para aprovecharse de los enfermos hasta su último aliento, aun cuando sólo fuera durante catorce días o si su destino serían las cámaras  de gas o un campo de reposo verdadero. El médico […]

EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO: SUERTE ES LO QUE A UNO NO LE TOCA PADECER

octubre 14, 2015

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Agradecíamos los más ínfimos favores. Nos conformábamos con tener tiempo para despiojarnos antes de ira ala cama, aunque ello no fuera en sí muy placentero: suponía estar desnudos en un barracón helado con carámbanos colgando del techo. Nos contentábamos con que no hubiera alarma aérea durante esta operación y las luces permanecieran encendidas. En la […]

EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO: EL HAMBRE

septiembre 20, 2015

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Durante la última parte de nuestro encarcelamiento, la dieta consistía en una única ración de sopa aguada y un pequeñísimo pedazo de pan. Se nos repartía, además, una “entrega extra” consistente en 20 gr de margarina o una rodaja de salchicha de baja calidad o un pequeño trozo de queso o una pizca de algo […]

DESTINADA AL CREMATORIO: EL HAMBRE EXTREMO

junio 25, 2015

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El hambre ha llegado a un grado superlativo, pero nadie habla de ello, porque todas nos encontramos en la misma situación y parece un poco indecente quejarse a otra prisionera que tiene tanta hambre como tú misma. Cada una busca procedimientos para engañar el hambre y darse la sensación de comer más, comiendo lo mismo. […]

DESTINADA AL CREMATORIO: LLEGADA A RAVENSBRÜCK

abril 13, 2015

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De Romainville, habíamos llegado en un vagón de viajeros. En Sarrebruck nos meten en vagones de ganado. Para poder respirar, tenemos una minúscula ventanilla a la que, como medida de precaución, han tenido el cuidado de recubrir fuertemente con alambres puntiagudos. Para todo el vagón –cincuenta y tres mujeres-, hay un gran bidón destinado a […]

EN EL CORAZÓN DEL INFIERNO: UNA NOCHE EN EL TREN

enero 18, 2015

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El tren se detuvo. Es un peligro viajar con los viles asesinos cuando no hay luz. En medio de una estación abandonada hay un tren de veinte vagones de longitud que tiene en su interior a dos mil quinientas criaturas del atormentado y perseguido pueblo. Los vagones están a oscuras, envueltos en una negra pesadumbre. […]

UNA MUJER EN BIRKENAU: HAMBRUNA

noviembre 8, 2013

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Hay una hambruna tremenda en este tiempo. Desde que llegan paquetes con comida, las autoridades del campo han limitado las raciones de pan para los prisioneros. Tan sólo un porcentaje pequeño es capaz de alimentarse con los productos que recibe en los paquetes. La mayoría está condenada a las raciones del campo, que son insuficientes. […]

SIN DESTINO: HAMBRE PERMANENTE

abril 13, 2012

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Sin embargo, ni la terquedad, ni las oraciones, ni nada pudo liberarme de una cosa: del hambre. Ya antes había experimentado –o así lo creía- el hambre; había tenido hambre en la fábrica de ladrillos, en el tren, en Auschwitz e incluso en Buchenwald, pero no conocía el hambre “a largo plazo”, por decirlo de […]

SEPTIMO POZO: ALIMENTACION DE LOS PRIVILEGIADOS

febrero 8, 2012

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¡Cómo envidiábamos a los polizontes cocineros, los que andaban con las camisas remangadas mostrando sus robustos brazos y, sin pasar frío, cruzaban la verja del campo, entre la cocina y la despensa, ida y vuelta, eran los prominentes del campo! Pero también de la parte de los barracones en donde se alojaban los menestrales, el […]

SÉPTIMO POZO: EL PAN

febrero 5, 2012

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Para comer pan necesitas una pequeña tabla de madera fresca. Una tablita así la puedes conseguir en cualquier parte. La madera es el bosque, el claro verde, la espesura. Es la casa, la seguridad hogareña, la satisfacción. LO PERDIDO. Ponla en el suelo, la tabla, sobre el camastro, encima de tus rodillas, y tienes una […]

NUESTRO HOGAR ES AUSCHWITZ: HAMBRE DE VERDAD

enero 11, 2012

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   Pero Beker, un judío viejo, un poco canoso, con cierta predisposición a la melancolía, se tranquiliza. Empieza a mirarme otra vez desde arriba, casi con desdén: –  ¿Cuánto tiempo llevas en el campo? –  Mm… unos cuantos meses. –  Sabes Tadeusz, me caes muy bien –dijo de forma inesperada-, pero tú no sabes lo que es tener […]